El compromiso y la
responsabilidad más grande que todo padre afronta, es el de guiar y educar a sus
hijos para que sepan llevar una vida honesta y llena de felicidad. Diariamente se
camina en la cuerda floja, tratando de mantener el equilibrio entre inculcar en
ellos los valores que se consideran
importantes, protegerlos de las
"malas experiencias", y darles
la libertad necesaria para que desarrollen sus habilidades sociales y amplíen
sus horizontes.
En la época en la que vivimos se
hace cada vez más difícil aislar a los hijos de lo que los padres, desde sus puntos de vista podrían considerar
como malas influencias. Tanto la televisión, Internet, celulares, como sus
grupos de influencia social en la escuela y sus actividades extracurriculares,
los exponen a una avalancha de información que de acuerdo a la percepción de algunos
padres puede ser dañina. Muchos
padres autoritarios piensan que se debe educar tal como los padres hicieron con
ellos, y en cierta manera programan a sus
hijos para que puedan aceptar o rechazar
cierto tipo de información y conductas. Entonces, recurren a las frases como
"no puedes...", "porque yo digo...", "que
malcriado!", "nunca haces caso", "eso no se hace, consciente o inconscientemente para crear en ellos, una serie de filtros
de percepción que en algunos casos pueden estar produciendo efectos contrarios
a los que buscaban, limitando la capacidad de aprendizaje y crecimiento
personal, y hasta volviéndolos vulnerables a otro tipo de sugestiones de las
que pretendían protegerlos. Otros los dejan hacer cuánto quieren,
consintiendo y dejándolos a su libre albedrío. Tampoco debe crecer con escaso nivel de control, falta de normas o muy poco
definidas. Estos niños aunque tienen un alto grado de afecto y cariño por sus padres, sobreprotegidos y consentidos, suelen tener baja autoestima y falta de esfuerzo por lo que se traduce en un bajo rendimiento académico. Los padres piensan que los niños han de aprender por sí mismos o delegan en otras personas la educación de los hijos como en maestros, amigos…Por lo general se les deja decidir aun cuando no están preparados para ello. No se les exige responsabilidades, no se les castiga ni se critican sus acciones; tampoco se les premia en casi ninguna situación, por lo que el niños no puede saber que ha hecho mal. Como consecuencia, los niños suelen ser irresponsables (las consecuencias de sus actos suelen atribuirlas a factores externos a él). Suelen ser niños inseguros, inmaduros para su edad y con bajo control de la frustración (ya que nunca les han impedido hacer nada). No saben enfrentarse a los problemas. Suelen incumplir las normas, muchas veces no entienden el sentido de éstas. Tampoco debe crecer con escaso nivel de control, falta de normas o muy poco definidas.
Estos niños aunque tienen un alto grado de afecto y cariño por sus padres, sobreprotegidos y consentidos, suelen tener baja autoestima y falta de esfuerzo por lo que se traduce en un bajo rendimiento académico. Los padres piensan que los niños han de aprender por sí mismos o delegan en otras personas la educación de los hijos como en maestros, amigos…Por lo general se les deja decidir aun cuando no están preparados para ello. No se les exige responsabilidades, no se les castiga ni se critican sus acciones; tampoco se les premia en casi ninguna situación, por lo que el niños no puede saber que ha hecho mal. Como consecuencia, los niños suelen ser irresponsables (las consecuencias de sus actos suelen atribuirlas a factores externos a él). Suelen ser niños inseguros, inmaduros para su edad y con bajo control de la frustración (ya que nunca les han impedido hacer nada). No saben enfrentarse a los problemas. Suelen incumplir las normas, muchas veces no entienden el sentido de éstas.
La auténtica libertad es la
que hace posible que ellos elijan la
mejor opción
Para elegir bien hacen
falta que se cumplan los siguientes requisitos:
- Se debe conocer las alternativas posibles entre
las que se puede elegir.
- Se debe conocer a uno mismo.
- Se debe tener libertad externa de elección. Influencia de la familia. Principios y
valores.
- Se debe tener libertad interna de elección.
Una voluntad fuerte, capacidad de análisis e iniciativa, resistencia ante
la adversidad, espíritu optimista y alegre, autonomía.
Una forma para que el niño
logre esos 4 requisitos es educar en un ambiente que se les permita desarrollar su autonomía a la hora
de pensar y de actuar, sin caer en el libertinaje.
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